
La llegada de la PrEP (Profilaxis Pre-Exposición) ha supuesto un gran avance en la prevención del VIH. Sin embargo, una de las preguntas más habituales sigue siendo:
“Si tomo la PrEP, ¿ya no necesito usar preservativo?”
La respuesta corta es: la PrEP y el preservativo no compiten, se complementan.
Cada herramienta cumple una función distinta y, combinadas, ofrecen una protección más completa frente al VIH, otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos no planificados.
¿Qué es la PrEP?
La PrEP es una medicación preventiva dirigida a personas con mayor probabilidad de exposición al VIH.
Cuando se toma de forma correcta y con seguimiento médico, reduce de manera muy significativa el riesgo de adquirir el VIH por vía sexual.
Puede ser una opción útil para personas que:
- Mantienen relaciones sexuales sin preservativo.
- Tienen múltiples parejas sexuales.
- Tienen una pareja con VIH sin carga viral suprimida o cuyo estado serológico se desconoce.
- Han tenido ITS recientes.
- Utilizan otras estrategias de reducción de riesgos.
La PrEP es muy eficaz, pero es importante recordar que:
La PrEP solo protege frente al VIH.
No previene otras ITS ni evita embarazos.
¿Qué protege el preservativo?
El preservativo sigue siendo una herramienta clave de prevención porque ofrece una protección más amplia.
Usado de forma correcta y constante, ayuda a prevenir:
- VIH
- Gonorrea
- Clamidia
- Tricomoniasis
- Hepatitis B
- Embarazos no deseados
Además, reduce el riesgo de infecciones que se transmiten por contacto piel con piel, como:
- Sífilis
- Virus del papiloma humano (VPH)
- Herpes genital
- Molusco contagioso
Preservativo externo e interno: dos opciones igual de válidas
Preservativo externo
Es el más conocido y se coloca sobre el pene.
Preservativo interno
También llamado preservativo receptivo, puede utilizarse en relaciones vaginales y anales.
Al cubrir una zona más amplia, también protege parte de la vulva o la zona genital externa, lo que puede ofrecer una barrera adicional frente a ITS transmitidas por contacto cutáneo.
Entonces, ¿qué es mejor?
La mejor estrategia depende de las necesidades y circunstancias de cada persona.
Si utilizas solo PrEP:
- Tienes una excelente protección frente al VIH.
- Sigues expuesto/a a otras ITS.
- No previene embarazos.
Si utilizas solo preservativo:
- Te protege frente al VIH y muchas ITS.
- Ayuda a prevenir embarazos.
Si combinas PrEP + preservativo:
- Obtienes una protección más completa.
- Reduces el riesgo de VIH al máximo.
- Disminuyes la probabilidad de otras ITS y embarazos.
Otras claves para cuidar tu salud sexual
La prevención no depende de una sola herramienta. Algunas recomendaciones importantes son:
Realizar pruebas periódicas de ITS
Detectar a tiempo permite tratar precozmente y evitar complicaciones.
Usar lubricante adecuado
Si utilizas preservativos de látex, elige lubricantes de base acuosa o de silicona.
Evita los lubricantes aceitosos, ya que pueden deteriorar el preservativo.
Vacunarte
La vacunación frente al VPH y la hepatitis B es una medida muy eficaz de prevención.
Resolver tus dudas con profesionales
La información fiable es esencial para tomar decisiones conscientes sobre tu salud sexual.
La prevención se adapta a ti
No existe una única forma de cuidar la salud sexual.
Algunas personas eligen usar siempre preservativo. Otras optan por la PrEP. Muchas combinan ambas estrategias según sus necesidades.
Lo importante es:
- Contar con información veraz.
- Conocer las distintas herramientas disponibles.
- Elegir lo que mejor se adapte a tu realidad.

