
4 de septiembre · Día Mundial de la Salud Sexual
Hablar de salud sexual es hablar de mucho más que de sexo. Es hablar de cómo nos relacionamos, de cómo vivimos nuestro cuerpo, de cómo expresamos nuestros deseos y límites y, sobre todo, de cómo construimos relaciones basadas en el respeto, la libertad y el bienestar.
Según la OMS, la salud sexual es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad. Y esta definición nos recuerda algo importante: la salud sexual no consiste únicamente en evitar riesgos, sino también en poder vivir nuestra sexualidad de una forma segura, libre, informada y satisfactoria.
El placer también es salud
El placer forma parte de una sexualidad saludable. Conocernos, descubrir qué nos gusta, expresar nuestros deseos y disfrutar de nuestra sexualidad sin culpa ni prejuicios también es cuidar de nuestro bienestar.
No existe una única manera de vivir la sexualidad. Cada persona tiene sus propios deseos, necesidades, ritmos y límites, y todos ellos merecen ser respetados.
Relaciones sanas: sentirnos bien también importa
Una relación saludable se construye desde la comunicación, la confianza y el respeto mutuo.
Poder decir sí, no, ahora no o esto no me apetece debería formar parte natural de cualquier relación. El consentimiento no es un trámite: es una forma de escucharnos y reconocer la libertad de la otra persona.
Porque el deseo nunca debería darse por supuesto.
Información clara, sin tabúes ni prejuicios
Tomar decisiones sobre nuestra sexualidad requiere información. Información accesible, rigurosa y libre de juicios.
Hablar abiertamente sobre anticoncepción, infecciones de transmisión sexual, consentimiento, diversidad, deseo, placer o relaciones afectivas nos permite tomar decisiones más conscientes y cuidar de nosotros mismos y de las personas con las que compartimos nuestra intimidad.
La educación sexual no busca decirnos cómo debemos vivir nuestra sexualidad. Busca darnos herramientas para vivirla de manera libre, responsable y saludable.
Cuidar nuestra salud sexual es cuidarnos
Este 4 de septiembre, desde Adhara, queremos reivindicar una visión de la salud sexual que ponga a las personas en el centro: su bienestar, sus derechos, sus decisiones y su diversidad.
Porque disfrutar, poner límites, preguntar, informarse, hacerse pruebas cuando sea necesario, utilizar métodos de protección y poder hablar de sexualidad sin miedo ni vergüenza también es salud.
La salud sexual se construye con información, respeto, consentimiento y libertad.
Y hablar de ella, sin tabúes y sin prejuicios, es una forma de cuidarnos.
Este 4 de septiembre, hablemos de salud sexual. Hablemos de bienestar.


